Huesos del cráneo

La base de la osteopatía, tanto en el diagnostico como en el tratamiento, lo constituye el ritmo del MRP. Este ritmo se refiere a un impulso de moviemiento relativamente independiente,  involuntario, rítmico y automático.

Este ritmo se inicia alrededor del quinto mes de gestación y se mantiene hasta minutos o horas después de la muerte. Puede percibirse tanto en el cráneo como en cualquier otra parte del cuerpo y en su estudio se debe tener en cuenta los conceptos de frecuencia, amplitud, simetría y potencia de estos micro movimientos.

La frecuencia en un estado fisiológico constante es de 7 a 14 ciclos por minuto, pudiendo aumentar o reducirse en los diferentes cuadros patológicos.

La amplitud se refiere a la extensión de los movimientos de flexión/rotación externa y la de extensión/rotación interna. También se miden la simetría y la potencia del ritmo que puede ser alta o baja.

Desde la sincondrosis esfenobasilar (SEB) a través del líquido cefaloraquideo y de las membranas durales intracraneales, este ritmo se transmite directamente al resto de los huesos craneales y las suturas craneales y las membranas durales determinan aquí el movimiento de los huesos craneales.

En este vídeo podemos ver el MRP de cada uno de los huesos del cráneo partiendo de los huesos base que forman la sincondrosis esfenobasilar: occipital y esfenoides y están indicados los ejes de movimiento en el tiempo de flexión-rotación externa.